martes, 15 de julio de 2014

Atardecer

Hay un atardecer. 
Hay una razón para verlo. 
Una no razón para obviarlo. 
Un momento para vivirlo. 
Una nada para perdernos. 

Hay un atardecer. 
De paseos sudorosos de nuestras pieles. 
De roces involuntarios de nuestros cuerpos. 
De mentiras piadosas contra los deseos. 
De penetraciones insaciables de nuestros cobardes voluntarios. 
De una hamaca que encontró el sentido de los labios. 

Hay un atardecer. 
Una canción. 
Un silencio destrozado. 
Unas ganas. 
Un poder ejecutado. 
Un placer. 
Un no amor, hablando. 

Hay un atardecer y una excusa,
para no amarnos, amándonos. 

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