lunes, 12 de julio de 2010

Dedicados

Quiero que tatúes tu saliva

entre las curvaturas de mi cuerpo.

Lo quiero lento.

Lo quiero eterno.

Fuerte como ráfaga de viento

que vive en mi.

Como sueño de barro que

se endurece al sol.

Amaneciendo entrelazados

Amaneciendo mojados.

Con la mirada perdida entre

nuestras manos, nuestro tiempo.

Quiero que tu futuro me recorra.

Quiero que tu alma posea mi alma.

Dedicados uno al otro como una humanidad

increíblemente perfecta.

Quiero ser tuya completa.

Quiero, dedicarme en un vacío, a ti.

Quiero que tatúes tu saliva

entre mis piernas y te olvides del mundo.


de: Cleopatra BuenDia (seudónimo)

[Es siempre grato escuchar al deseo plasmarse en mis páginas, Aanadi]

jueves, 17 de junio de 2010

Conciencia de sí

El tema de la conciencia, de tener conciencia, de perderla, de alterarla, siempre se escucha en muchos círculos académicos, de investigación, en la vida diaria y demás. Pero hoy yo sólo quiero hacerme consciente de lo que deseo y ya.

Perder la conciencia entre tus brazos
es amanecer al mundo de los sueños,
morir en ellos y vivir sólo por un alma.
Renacer en los espacios perdidos,
encontrándonos ahogados.
Quiero despertar en el olor de tu risa
amarrada a tus cabellos,
atada a tus más innombrables deseos.
Ser tuya…

Quiero tener la conciencia herida
por tus lamentos de distancia.
Quiero ver en mi espalda nacer alas.

Quiero que con un beso se nos apague
el mundo que vivimos,
y poder ver en la oscuridad.

Quiero dejar de querer, por tenerte,
dejar de tenerte y poseernos.
Amarnos completamente.

Perder la conciencia entre tus brazos
es volver a vivir paso a paso,

Sorbo a sorbo,
deteniendo el tiempo en un quejido silencioso.

Lo que ustedes más han leído